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Chile: las mermas del retail superan US$1.000 millones y el índice saltó a 1,43%

Resumen en 30 segundos

  • El VI Estudio de Mermas en el Retail, presentado en agosto de 2024 por la Cámara de Comercio de Santiago, la Universidad Adolfo Ibáñez y ALTO, analizó 13 cadenas, 2.611 tiendas y más de US$17.000 millones de facturación en 2023.
  • Las pérdidas superaron los US$1.000 millones. El índice de merma sobre ventas pasó de 1,14% en 2022 a 1,43% en 2023, uno de los saltos más fuertes desde que se mide.
  • El estudio subraya el peso del crimen organizado y un costo nuevo: en las grandes multitiendas, las licencias médicas asociadas a episodios de violencia superaron los CLP 40 millones.
  • Debajo del titular sigue la fuga silenciosa: recepciones firmadas por más de lo que llegó, mermas declaradas de productos aptos y anulaciones en caja. Eso no lo frena un guardia.

El comercio chileno lleva años midiendo cuánto pierde por mercadería que desaparece, y la última medición encendió alarmas. El VI Estudio de Mermas en el Retail, elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), la Universidad Adolfo Ibáñez y la empresa ALTO, cifró las pérdidas de 2023 por encima de los US$1.000 millones en una muestra de 13 cadenas con 2.611 tiendas. El índice de merma, que compara lo perdido con lo vendido, subió de 1,14% a 1,43% en un solo año.

En la conversación pública en Chile el foco está puesto, con razón, en el crimen organizado y en la violencia contra trabajadores. Pero hay una segunda historia que casi nadie cuenta: una parte relevante de la merma no sale por la puerta principal con violencia, sino por la bodega, por la caja o por un ajuste en el sistema, con papeles en orden. Este artículo repasa lo que dice el estudio y qué puede hacer una empresa comercial mediana en Chile, con una lógica que se repite en el retail de México, Colombia, Perú, Argentina y Venezuela.

¿Qué dice el VI Estudio de Mermas en el Retail chileno?

La medición, presentada en agosto de 2024 con datos de 2023, es la más amplia que se hace en el país: 13 cadenas de distintos formatos, 2.611 locales y una facturación conjunta superior a US$17.000 millones. Sobre esa base, las pérdidas por merma superaron los US$1.000 millones. El indicador que mejor resume la tendencia es el índice de merma sobre ventas: 1,14% en 2022 y 1,43% en 2023. Casi tres décimas de punto en un año, en un sector que trabaja con márgenes netos de un dígito.

El estudio también incorporó una dimensión que antes no se medía con rigor: el impacto en las personas. Los episodios de robo con violencia están afectando la salud física y mental de los trabajadores, y solo en las grandes multitiendas el gasto en licencias médicas asociadas a estos hechos superó los CLP 40 millones. La merma, en Chile, ya no es solo un problema de inventario: es un problema de operación y de equipo.

¿Por qué el índice saltó de 1,14% a 1,43% en un año?

La explicación principal que dan la CCS y ALTO es el avance del crimen organizado: bandas que roban para alimentar mercados de reventa, con métodos más agresivos y en volumen. A eso se suma un contexto económico de consumo contraído, que hace que cualquier pérdida pese más sobre la venta. Pero hay un tercer factor menos visible que aparece en toda operación bajo presión: cuando el equipo está concentrado en la seguridad de la sala de ventas, los controles administrativos se relajan. La recepción se firma más rápido, el conteo cíclico se posterga, la anulación se autoriza sin mirar.

Esa fatiga operativa abre la puerta a la merma interna, que es la que crece sin ruido. Un índice que sube tres décimas puede tener detrás más robo externo, pero también más faltantes sin explicación en bodega, más productos declarados dañados que estaban aptos y más diferencias entre lo facturado por el proveedor y lo que efectivamente llegó. Cuando la empresa no separa esos componentes, invierte todo en guardias y sigue perdiendo.

¿Cómo se ve la merma interna en una tienda chilena?

Hay tres modalidades que se repiten en los casos documentados en el retail de la región. La primera es la colusión en recepción: el transportista entrega un pallet con menos unidades de las facturadas, el receptor firma conforme y el excedente se reparte afuera. La segunda es la merma simulada: productos declarados vencidos, dañados o en mal estado que en realidad están aptos y salen para uso o reventa. La tercera es la manipulación en caja: boletas anuladas después de que el cliente pagó en efectivo, descuentos aplicados sin autorización, devoluciones de productos que nunca volvieron a la góndola.

Las tres comparten una característica: ocurren dentro del sistema, con documentos válidos, y no las detecta ninguna cámara. Un guardia ve a alguien salir con una polera escondida; no ve una recepción firmada por 100 unidades cuando llegaron 92. Por eso la seguridad física, aun siendo necesaria, no resuelve esta parte del problema. Las señales para identificarla las reunimos en las siete señales de fugas operativas.

¿Cuánto significa 1,43% para un comercio mediano?

El estudio mide a grandes cadenas, pero el índice sirve de referencia para cualquier tamaño. Una tienda o cadena pequeña que vende CLP 500 millones al mes con una merma de 1,43% pierde algo más de CLP 7 millones mensuales, cerca de CLP 86 millones al año. Con un margen neto de 4% a 6%, habitual en el comercio minorista, esa merma equivale a entre un cuarto y un tercio de toda la utilidad. Y si la merma real es mayor porque nadie la mide bien, la proporción es peor.

Lo relevante no es el número sino su composición. Una merma de 1,43% hecha sobre todo de robo externo se ataca con seguridad, diseño de sala y coordinación con otras tiendas. Una merma de 1,43% donde la mitad es interna o administrativa se ataca con controles de proceso, y suele bajar más rápido y más barato. El error frecuente en Chile es asumir que toda la merma es la que sale en las noticias.

¿Qué controles bajan la merma interna sin depender de más guardias?

Primero, separar la recepción física del registro en sistema y exigir doble conteo en las categorías críticas, con diferencias documentadas ante el transportista y no ajustadas en silencio. Segundo, que toda declaración de merma (vencido, dañado, mal estado) tenga evidencia fotográfica y un aprobador distinto de quien la declara, con un reporte mensual por persona y por local. Tercero, controlar anulaciones, descuentos y devoluciones en caja con autorización de supervisor y comparación semanal por cajero.

Cuarto, conteos cíclicos sorpresa de los productos más expuestos, comparando físico contra sistema sin aviso. Y quinto, cruzar información que hoy se mira por separado: ventas contra inventario, recepciones contra facturas de proveedor, declaraciones de merma contra turnos, accesos a bodega contra horarios. Los sistemas de gestión que usa el retail chileno ya guardan esos datos; falta compararlos con regularidad. Cuando eso ocurre, la merma interna deja de ser una fracción desconocida del 1,43% y se vuelve un local, un turno y un proceso concreto que se puede corregir.

¿Cómo saber qué parte de tu merma no sale por la puerta principal?

La pregunta que deja el estudio para cualquier dueño o gerente de comercio en Chile es directa: de cada peso perdido, ¿cuánto fue robo externo, cuánto error administrativo y cuánto salió con complicidad interna? Casi nadie puede responderla con datos, y mientras no se responda, toda inversión en seguridad es a ciegas. Un diagnóstico de fugas operativas toma la información que la empresa ya genera (ventas, inventario, recepciones, declaraciones de merma, anulaciones, accesos, turnos) y la cruza para separar esos componentes y ubicar dónde se concentra la pérdida.

El diagnóstico dura cuatro semanas, no detiene la operación y termina con un informe de hallazgos y un plan de contención priorizado. Con el Bono de Confianza, ese informe completo es tuyo siempre, con o sin hallazgos. Si el sector pasó de 1,14% a 1,43% en un año, conviene saber con precisión hacia dónde va el tuyo antes del próximo inventario.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto perdió el retail chileno por mermas según el VI Estudio?

Más de US$1.000 millones en 2023, sobre una muestra de 13 cadenas, 2.611 tiendas y una facturación superior a US$17.000 millones, según el estudio de la Cámara de Comercio de Santiago, la Universidad Adolfo Ibáñez y ALTO presentado en agosto de 2024.

¿Qué es el índice de merma y cuánto subió en Chile?

Es la proporción de lo perdido respecto de lo vendido. Pasó de 1,14% en 2022 a 1,43% en 2023, uno de los mayores incrementos registrados desde que se realiza la medición.

¿La merma en Chile es solo culpa del crimen organizado?

El crimen organizado es el factor que más creció y el más visible, pero una parte de la merma es interna o administrativa: recepciones incompletas firmadas como conformes, productos aptos declarados como dañados y manipulación en caja. Esa parte no la detiene la seguridad física.

¿Cómo afecta la merma a la utilidad de un comercio mediano?

Con un índice de 1,43% y un margen neto de 4% a 6%, la merma puede equivaler a entre un cuarto y un tercio de la utilidad anual. En un local que vende CLP 500 millones al mes, son unos CLP 86 millones al año.

¿Qué medidas reducen la merma interna en el retail?

Separar recepción y registro con doble conteo, exigir evidencia y aprobador distinto para cada merma declarada, controlar anulaciones y devoluciones por cajero, hacer conteos cíclicos sorpresa y cruzar datos de ventas, inventario, recepciones y turnos con regularidad.

Aviso: este artículo es informativo y se basa en datos públicos del VI Estudio de Mermas en el Retail de la Cámara de Comercio de Santiago, la Universidad Adolfo Ibáñez y ALTO, y en su cobertura en medios chilenos. Los ejemplos numéricos son ilustrativos. No constituye asesoría legal, contable ni financiera; cada empresa debe evaluar su situación con profesionales calificados.

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