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Viva Air y Ultra Air: cómo dos aerolíneas colombianas se quedaron sin caja en un mes

Resumen en 30 segundos

  • Viva Air suspendió operaciones el 28 de febrero de 2023 y Ultra Air hizo lo mismo el 30 de marzo, apenas un año después de empezar a volar. Entre las dos dejaron a miles de pasajeros con tiquetes pagados y sin vuelo, según reportaron CNN, Infobae y El Colombiano.
  • Las causas declaradas fueron externas: precio del combustible, devaluación del peso colombiano, aumento del IVA a los tiquetes del 5% al 19% a inicios de 2023 y una integración con Avianca que la autoridad aeronáutica no autorizó a tiempo.
  • Detrás de esas causas había un problema de control: las dos compañías vendían boletos por adelantado para financiar la operación del día, sin reservas que cubrieran un mal trimestre. La Superintendencia de Sociedades abrió liquidación judicial de ambas y en 2025 sancionó a controlantes de Viva por no garantizar la solvencia.
  • La lección para una empresa mediana en México, Colombia, Perú, Chile, Argentina o Venezuela es la misma: cuando el efectivo de los clientes futuros paga los gastos de hoy, cualquier retraso en la operación se convierte en una crisis de caja que nadie vio venir.

En febrero de 2023 Viva Air era la segunda aerolínea de Colombia por pasajeros transportados. Cuatro semanas después había dejado de volar y su competidora de bajo costo, Ultra Air, la siguió a los treinta días. No hubo un accidente, una huelga ni un escándalo de corrupción. Hubo, según lo que reconstruyeron los medios y la propia Superintendencia de Sociedades, una operación que dependía de vender hoy los tiquetes de mañana para pagar el combustible de hoy, y un entorno que dejó de cooperar.

El caso interesa a cualquier dueño de empresa, vuele o no, porque muestra con claridad la diferencia entre facturar y tener caja. Ambas aerolíneas llenaban aviones. Ninguna tenía margen para aguantar un trimestre malo. Aquí repasamos qué pasó, qué señales operativas y financieras estaban a la vista, por qué el control interno no las frenó y qué puede revisar hoy una empresa que también cobra por adelantado.

¿Qué pasó con Viva Air y Ultra Air en 2023?

Viva Air anunció la suspensión inmediata de sus operaciones la noche del 27 al 28 de febrero de 2023. En su comunicado culpó a la Aeronáutica Civil por las demoras en aprobar la integración con Avianca, un proceso que llevaba meses y que la aerolínea presentaba como su única salida financiera. Ese mismo día miles de pasajeros llegaron a los aeropuertos de Bogotá, Medellín y Cali con tiquetes que ya no servían. La Superintendencia de Industria y Comercio recibió miles de quejas en las semanas siguientes, según reportó Infobae.

Ultra Air había empezado a volar en febrero de 2022 con una flota pequeña y tarifas agresivas. El 30 de marzo de 2023 anunció el cese de operaciones tras fracasar un intento de capitalización. Sus directivos mencionaron el precio del combustible, la devaluación del peso frente al dólar y el aumento del IVA a los tiquetes, que pasó del 5% al 19% cuando venció el alivio tributario de la pandemia. Con dos salidas en un mes, Colombia perdió cerca de una cuarta parte de su oferta de asientos domésticos, según El Colombiano, y los precios de los pasajes subieron para todos.

¿Por qué una aerolínea llena de pasajeros puede quedarse sin dinero?

El modelo de bajo costo funciona con márgenes muy delgados y un flujo particular: el pasajero paga semanas o meses antes de volar, y ese dinero entra a la caja de la empresa antes de que el servicio se preste. En términos contables es un pasivo, porque la aerolínea le debe un vuelo a ese cliente. En términos prácticos, muchas compañías lo tratan como ingreso disponible y lo usan para pagar combustible, arrendamiento de aviones y nómina del mes en curso. Mientras las ventas futuras crezcan, el sistema se sostiene. Cuando dejan de crecer o los costos suben más rápido, el hueco aparece de golpe.

Eso fue lo que ocurrió. El combustible subió, el dólar subió, el IVA encareció el tiquete y frenó la demanda, y el dinero que debía cubrir los costos operativos de febrero ya se había gastado en enero. El Colombiano y CNN reportaron que Viva llevaba meses con problemas de liquidez antes del anuncio. No era un secreto para quien miraba los números: era un secreto para quien miraba solo la ocupación de los aviones. Ese es el punto que conecta este caso con cualquier empresa mediana que cobre anticipos, membresías, matrículas o contratos por adelantado.

¿Qué señales estaban a la vista antes del colapso?

Hubo varias señales, y ninguna requería información privilegiada. Primera: la dependencia de una sola operación de rescate. Viva apostó todo a la integración con Avianca; cuando el regulador la demoró, no había plan alternativo. Segunda: la venta agresiva de tiquetes con descuentos en los meses previos al cierre, un comportamiento típico de empresas que necesitan efectivo inmediato y aceptan vender por debajo de costo. Tercera: retrasos y cancelaciones crecientes, que suelen indicar que la empresa está reduciendo gastos de mantenimiento o tripulaciones para conservar caja.

Para una empresa mediana las señales equivalentes son parecidas: pagar a proveedores cada vez más tarde, ofrecer descuentos inusuales por pago anticipado, depender de un solo cliente o de una sola operación de crédito para cerrar el mes, y un margen entre ingresos y gastos operativos que se estrecha trimestre a trimestre sin que nadie lo ponga en una sola hoja. Son indicadores de fugas operativas que aparecen igual en una fábrica de Monterrey, una constructora de Lima, una distribuidora de Santiago o una clínica de Buenos Aires.

¿Qué dijo la Superintendencia sobre la responsabilidad de los controlantes?

La Superintendencia de Sociedades de Colombia abrió procesos de liquidación judicial de ambas aerolíneas durante 2023 y 2024. En marzo de 2025 impuso multas a tres controlantes de Viva Air por no haber adoptado medidas para garantizar la solvencia de la compañía cuando ya era evidente que no podía cumplir sus obligaciones, según reportó la prensa colombiana. El mensaje del regulador fue claro: la crisis externa explica parte del problema, pero quien administra tiene el deber de reaccionar a tiempo y no de seguir vendiendo servicios que sabe que quizá no podrá prestar.

Ese criterio existe, con distintos nombres, en las legislaciones de toda la región. En México, Perú, Chile y Argentina los administradores responden por continuar operando en estado de insolvencia conocida, y en Venezuela el Código de Comercio también contempla la responsabilidad de los administradores. Para un dueño de empresa mediana la enseñanza no es jurídica sino práctica: si tu operación depende del efectivo de clientes que todavía no has atendido, necesitas saber cada semana cuánto de ese dinero ya gastaste y cuánto te falta para cumplir.

¿Qué puede aprender una empresa mediana del cierre de dos aerolíneas?

La primera lección es separar facturación de caja. Una empresa puede vender más cada mes y estar quebrando, si lo que vende lo cobra antes de producirlo y lo gasta antes de entregarlo. La segunda es medir el pasivo con clientes: cuánto servicio debes que ya cobraste. En una aerolínea son tiquetes; en una escuela, matrículas; en una constructora, anticipos; en un gimnasio, membresías. Ese número tiene que estar visible y compararse con la caja disponible, no con la meta de ventas.

La tercera lección es no depender de una sola salida. Viva esperó una autorización que no llegó; Ultra esperó una capitalización que no se concretó. Ninguna tenía un plan de contención propio, con recorte de rutas, renegociación de arrendamientos o venta de activos, listo para ejecutar sin permiso de terceros. La cuarta es mirar las señales internas con la misma atención que las externas: descuentos anómalos, proveedores impagos y cancelaciones crecientes suelen ser síntomas que la propia operación ya conoce antes de que la gerencia los acepte.

¿Cómo revisar hoy la caja, los anticipos y la operación de tu empresa?

Un diagnóstico de fugas operativas toma los datos que la empresa ya tiene (ventas cobradas por adelantado, servicios pendientes de entregar, cuentas por pagar y su antigüedad, descuentos otorgados, cancelaciones, costos por unidad producida) y los cruza para responder preguntas concretas: cuánto del efectivo disponible pertenece a clientes que aún no han sido atendidos, qué descuentos se dieron fuera de política y quién los autorizó, qué proveedores se pagan cada vez más tarde, qué áreas están recortando gasto que después cuesta más, y qué margen real queda por operación. Así es cómo funciona el proceso.

El diagnóstico dura cuatro semanas, no detiene la operación y termina con un informe de hallazgos y un plan de contención priorizado. Con el Bono de Confianza, ese informe completo es tuyo siempre, con o sin hallazgos. Dos aerolíneas con aviones llenos cerraron por no mirar a tiempo un número que tenían enfrente; una empresa mediana puede mirarlo antes.

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Preguntas frecuentes

¿Por qué cerró Viva Air?

Suspendió operaciones el 28 de febrero de 2023 alegando falta de liquidez y demoras de la Aeronáutica Civil en aprobar su integración con Avianca. Detrás había meses de problemas de caja agravados por el precio del combustible, la devaluación del peso y el aumento del IVA a los tiquetes, según CNN, Infobae y El Colombiano.

¿Por qué cerró Ultra Air?

Anunció el cese de operaciones el 30 de marzo de 2023, tras poco más de un año volando, después de que fracasara un intento de capitalización. Sus directivos citaron los mismos factores de costos y el aumento del IVA del 5% al 19% en los pasajes.

¿Qué pasó con los pasajeros que ya habían comprado tiquetes?

Miles quedaron sin vuelo. La Superintendencia de Industria y Comercio recibió multitud de quejas y las empresas entraron en liquidación judicial ante la Superintendencia de Sociedades, donde los pasajeros debieron hacerse parte como acreedores.

¿Hubo sanciones a los responsables?

En marzo de 2025 la Superintendencia de Sociedades multó a tres controlantes de Viva Air por no adoptar medidas que garantizaran la solvencia de la compañía, según la prensa colombiana. Las personas sancionadas pueden recurrir la decisión.

¿Qué tiene que ver esto con una empresa mediana?

Cualquier negocio que cobre por adelantado (anticipos, matrículas, membresías, contratos) enfrenta el mismo riesgo: usar el dinero de servicios futuros para pagar gastos presentes. Medir ese pasivo con clientes, vigilar descuentos y pagos atrasados y tener un plan de contención propio son las medidas básicas.

Aviso: este artículo es informativo y se basa en la cobertura de CNN en Español, Infobae, El Colombiano y comunicados de la Superintendencia de Sociedades de Colombia sobre el cese de operaciones de Viva Air y Ultra Air en 2023. Las cifras son las reportadas por la prensa y las decisiones administrativas pueden ser objeto de recurso. No constituye asesoría legal ni financiera.

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