Resumen en 30 segundos
- El Censo Nacional de Mermas 2024, presentado por Fenalco con We Team y Sensormatic, calcula que el comercio colombiano perdió más de $856.000 millones de pesos, un 7,5% más que el año anterior.
- El robo externo bajó 2% (a $92.136 millones), pero el robo interno subió 12% y ya suma $67.948 millones. Los supermercados concentran más de $160.000 millones de la pérdida.
- Ese dinero equivale a unos 36.000 empleos formales o a 18.000 viviendas de interés social. Mientras tanto, la judicialización de estos casos cayó de 56% a 36% en las ciudades principales.
- Los productos más golpeados son abarrotes, artículos de hogar, carnes frías, licores, dulces, aseo, atún, electrónicos, leche y gaseosas. Todo lo que se revende fácil.
Cada año el gremio del comercio en Colombia, Fenalco, publica una radiografía de cuánto pierden los establecimientos por mercancía que se esfuma: hurto, errores administrativos, daños, vencimientos. La edición 2024 del Censo Nacional de Mermas, elaborada con We Team y Sensormatic, dejó dos cifras que deberían preocupar a cualquier dueño de tienda, supermercado o droguería del país. La primera: la pérdida total superó los $856.000 millones de pesos, 7,5% más que en 2023. La segunda, menos comentada: mientras el robo externo bajó 2%, el robo cometido por empleados creció 12%.
Ese cruce dice algo importante. La inversión en seguridad física está conteniendo, al menos en parte, al ladrón que entra por la puerta principal. Pero la pérdida que sale por la bodega, por la caja o por un ajuste de inventario sigue creciendo, porque nadie la está midiendo con la misma atención. Aquí explicamos qué encontró el censo y qué puede hacer una empresa mediana en Colombia, con una lógica que aplica igual al comercio en México, Perú, Chile, Argentina o Venezuela.
En este artículo
- ¿Qué midió el Censo Nacional de Mermas 2024?
- ¿Por qué el robo interno crece mientras el externo baja?
- ¿Qué productos se pierden más y qué pasa con las denuncias?
- ¿Cuánto le cuesta la merma a una PyME comercial colombiana?
- ¿Qué controles reducen el robo interno en un comercio?
- ¿Cómo saber qué parte de tu merma sale por dentro?
- Preguntas frecuentes
¿Qué midió el Censo Nacional de Mermas 2024?
El censo recoge información de cadenas y comercios de distintos formatos en el país y clasifica la merma en sus grandes componentes: hurto externo, hurto interno, errores administrativos y pérdidas operativas como daños o vencimientos. El total para el periodo analizado superó los $856.000 millones de pesos, con un aumento de 7,5% frente a la medición anterior. Solo el canal de supermercados y grandes superficies concentra más de $160.000 millones.
Fenalco puso la cifra en perspectiva con dos comparaciones que ayudan a entender el tamaño del problema: el dinero perdido equivale a unos 36.000 puestos de trabajo formales que el sector podría haber financiado, o a cerca de 18.000 viviendas de interés social. Para un país donde el comercio es uno de los mayores empleadores, la merma no es un asunto de vitrinas: es un asunto de nómina.
¿Por qué el robo interno crece mientras el externo baja?
Los números del censo son claros. El hurto externo, el que cometen clientes o bandas, cayó 2% y quedó en $92.136 millones. El hurto interno, el que cometen empleados o colaboradores, subió 12% hasta $67.948 millones. La explicación más probable es que las medidas de los últimos años (etiquetas antihurto, cámaras, vigilancia en accesos, control de bolsos) están diseñadas para el extraño que entra al local, no para quien ya está adentro con llaves, claves de sistema y conocimiento de los turnos.
El robo interno además es más difícil de ver porque casi siempre se disfraza de operación normal. Un ajuste de inventario para justificar un faltante que nadie investigó. Una devolución procesada por un producto que nunca volvió a la bodega. Consumo interno que no se registra como merma. Una recepción firmada por más unidades de las que llegaron, en acuerdo con el transportista. Cada una de esas acciones pasa por el sistema con apariencia legítima, y por eso crece aunque haya más cámaras.
¿Qué productos se pierden más y qué pasa con las denuncias?
El censo identifica una canasta muy reconocible: abarrotes, artículos de hogar, carnes frías, licores, dulces, productos de aseo, atún, electrónicos, leche y gaseosas. El patrón común es la reventa fácil: son cosas que se pueden vender en minutos en una tienda de barrio, en la calle o por redes sociales. Si un producto cumple esa condición, conviene asumir que tiene un blanco pintado y contarlo con más frecuencia.
El otro hallazgo que explica la persistencia del problema es la judicialización. En las ciudades principales, la proporción de casos que llegan a un proceso efectivo cayó de 56% a 36% en un año; en ciudades secundarias, de 28% a 19%. Dicho de otra forma: en la mayoría de los casos, denunciar no lleva a nada. Eso deja al comerciante una sola estrategia rentable, que es evitar que el faltante ocurra o detectarlo tan pronto que el daño sea mínimo. Esperar a que el sistema judicial recupere lo perdido no es un plan.
¿Cuánto le cuesta la merma a una PyME comercial colombiana?
El censo trabaja con cadenas grandes, pero la mecánica se traslada a cualquier tamaño. Tomemos un supermercado independiente que vende $400 millones de pesos al mes. Si su merma total se mueve entre 1% y 2% de las ventas, un rango habitual en el comercio de alimentos, está perdiendo entre $4 y $8 millones mensuales, entre $48 y $96 millones al año. Con un margen neto de 3% a 5%, común en el sector, esa merma puede representar entre un tercio y la mitad de la utilidad del negocio.
Lo grave no es el porcentaje, sino no saber de qué está hecho. Una merma del 1,5% donde el 70% es vencimiento se corrige con compras y rotación. Una merma del 1,5% donde la mitad sale por la bodega se corrige con controles y, a veces, con una decisión de personal. Sin separar los componentes, el comerciante gasta en lo que no es. Las señales para distinguirlos las reunimos en las siete señales de fugas operativas, y el caso de Colombia en materia de fraude interno ya lo tratamos en este análisis sobre por qué la mayoría del fraude viene de adentro.
¿Qué controles reducen el robo interno en un comercio?
Primero, quitarle discrecionalidad al ajuste de inventario. Cada ajuste debe tener un motivo, un responsable distinto de quien detectó el faltante y un límite mensual por persona; los ajustes acumulados por empleado se revisan cada mes. Segundo, controlar devoluciones y anulaciones en caja: autorización de un supervisor, reporte semanal por cajero y comparación con el promedio del equipo. Tercero, separar la recepción física del registro en sistema, con doble conteo en los productos de la canasta crítica.
Cuarto, conteos cíclicos sorpresa de los veinte o treinta artículos más robados, sin avisar qué se cuenta ni cuándo. Quinto, y es el que más cambia el resultado: cruzar información que hoy se mira por separado. Ventas contra inventario, recepciones contra facturas de proveedor, ajustes contra turnos, accesos a bodega contra horarios. Casi todos los sistemas de punto de venta que usan los comercios colombianos ya guardan estos datos; lo que falta es compararlos con regularidad. Cuando eso pasa, el robo interno deja de ser un porcentaje y se convierte en un turno, un producto y una fecha.
¿Cómo saber qué parte de tu merma sale por dentro?
El censo de Fenalco mide al sector; tu negocio necesita su propia medición. La pregunta clave es sencilla y casi nadie puede responderla con datos: de cada peso de merma, ¿cuánto es vencimiento, cuánto es error, cuánto es hurto externo y cuánto sale con la complicidad de alguien de adentro? Un diagnóstico de fugas operativas toma la información que la empresa ya genera (ventas, inventario, recepciones, ajustes, devoluciones, accesos, nómina) y la cruza para responder exactamente eso.
El diagnóstico dura cuatro semanas, no detiene la operación y termina con un informe de hallazgos y un plan de contención priorizado. Con el Bono de Confianza, ese informe completo es tuyo siempre, con o sin hallazgos. Si el robo interno crece 12% en el sector, lo más probable es que también esté creciendo en tu bodega; la diferencia está en si lo ves antes del próximo cierre.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto perdió el comercio colombiano por mermas según el censo 2024?
Más de $856.000 millones de pesos, un 7,5% más que en la medición anterior, según el Censo Nacional de Mermas 2024 de Fenalco, elaborado con We Team y Sensormatic. Los supermercados concentran más de $160.000 millones.
¿Cuánto creció el robo interno en el comercio de Colombia?
Un 12%, hasta $67.948 millones de pesos. En el mismo periodo el robo externo bajó 2% y quedó en $92.136 millones, lo que indica que la seguridad física contiene al ladrón externo pero no a la fuga que ocurre adentro.
¿Qué productos se roban más en el comercio colombiano?
Abarrotes, artículos de hogar, carnes frías, licores, dulces, productos de aseo, atún, electrónicos, leche y gaseosas. Son artículos de reventa rápida, y por eso conviene contarlos con mayor frecuencia.
¿Sirve denunciar el robo hormiga en Colombia?
Cada vez menos como estrategia de recuperación: la judicialización efectiva cayó de 56% a 36% en ciudades principales y de 28% a 19% en secundarias. La prevención y la detección temprana son la única vía rentable para proteger el margen.
¿Cómo puede una PyME saber si su merma es robo interno?
Separando la merma por componente y cruzando datos: ajustes de inventario por persona, devoluciones y anulaciones por cajero, recepciones contra facturas, conteos sorpresa de los productos críticos. Cuando los patrones se concentran en un turno o una persona, el faltante deja de ser un porcentaje abstracto.
Aviso: este artículo es informativo y se basa en cifras públicas del Censo Nacional de Mermas 2024 de Fenalco, elaborado con We Team y Sensormatic, y en su cobertura en medios colombianos. Los ejemplos numéricos son ilustrativos. No constituye asesoría legal, contable ni financiera; cada empresa debe evaluar su situación con profesionales calificados.