Resumen en 30 segundos
- La Encuesta sobre fraude en Colombia de KPMG encontró que el 80% de los fraudes en las organizaciones fue cometido por sus propios empleados.
- El informe global de Kroll sobre fraude y riesgo indicó que 8 de cada 10 organizaciones en Colombia se vieron afectadas por fraude o actividad ilícita en un periodo de tres años.
- Las áreas más vulnerables según KPMG: operaciones, producción, ventas, alta gerencia, tesorería y compras. El perfil típico no es el empleado nuevo, sino alguien de confianza.
- El fraude interno tarda en promedio 12 meses en detectarse (ACFE, 2024). Un año de goteo que, en una PyME, marca la diferencia entre crecer y cerrar.
Hay una cifra que en Colombia se repite en foros de gestión de riesgo y que pocos dueños de empresa llevan a su junta: ocho de cada diez fraudes empresariales los comete gente de la propia organización. No un competidor, no un delincuente informático desde otro país. Personas con llave, con contraseña y, sobre todo, con la confianza de todos.
El dato viene de la Encuesta sobre fraude en Colombia de KPMG, y aunque se publicó en 2017, sigue siendo la referencia más citada del país porque las mediciones posteriores no lo han contradicho: PwC, en su encuesta de crimen económico, ha insistido en que los actores internos siguen siendo los principales responsables, y Kroll reportó que el 80% de las organizaciones colombianas sufrió algún fraude en tres años. En este artículo revisamos qué dicen esos estudios, qué perfil tiene el defraudador y qué puede hacer una PyME en Bogotá, Medellín o Cali, con lecciones que aplican igual en México, Perú, Chile, Argentina o Venezuela.
En este artículo
¿Qué dicen los estudios sobre el fraude interno en Colombia?
KPMG determinó en su encuesta que el 80% de los fraudes en las organizaciones analizadas fue perpetrado por los mismos empleados, y ubicó las causas principales en la falta de controles internos y la debilidad de la cultura ética. Las áreas más expuestas fueron operaciones, producción, ventas, alta gerencia, tesorería y compras.
El Informe Global de Fraude y Riesgo de Kroll aportó otra lectura del mismo problema: el 80% de las organizaciones en Colombia se vio afectado por situaciones de fraude o actividad ilícita en un periodo de tres años, y el 78% tuvo que adelantar investigaciones internas. Dicho de otro modo, en Colombia el fraude no es la excepción que le pasa al vecino: es un riesgo operativo permanente.
Y sobre el tiempo que tarda en salir a la luz, la referencia más sólida es el Report to the Nations 2024 de la ACFE: la mediana de duración de un esquema de fraude ocupacional es de 12 meses antes de ser detectado, y cuanto más dura, más cuesta.
¿Quién comete el fraude interno en una empresa colombiana?
El perfil que describe KPMG rompe con la imagen del sospechoso obvio. Es una persona en general de entre 25 y 40 años, con formación profesional o técnica, que conoce los procesos y tiene acceso a información financiera. Las motivaciones que aparecen una y otra vez son la oportunidad, la ambición, los problemas económicos, la presión por cumplir objetivos y el resentimiento hacia la organización.
Fíjate en la primera: la oportunidad. No hace falta que alguien entre a trabajar con la intención de robar. Basta con que descubra que nadie revisa cierta cuenta, que un proveedor nunca se audita o que las horas extra se aprueban sin contrastarlas con la producción. La oportunidad se construye con controles que no existen, y ahí es donde la empresa sí tiene margen de acción.
¿Dónde están los puntos ciegos que nadie revisa?
Empecemos por la frase más peligrosa de cualquier empresa: «aquí siempre se ha hecho así». Cuando el proveedor de toda la vida sigue cobrando el precio de hace tres años y nadie lo cuestiona porque es de confianza, el resultado es el mismo que un desvío: dinero que sale de la caja sin contraprestación. No es un delito tipificado, pero tu utilidad no distingue la diferencia.
Los reembolsos de gastos son otro clásico. Con la digitalización, es normal recibir fotos de recibos por mensajería y aprobarlas de un vistazo. ¿Cuántas de esas imágenes se contrastan con el gasto real, con la fecha del viaje o con el cliente visitado? Cuando el control se reduce a mirar un PDF, la fuga tiene el camino libre.
Y la nómina. Horas extra recurrentes, turnos duplicados, personas en planilla sin actividad verificable. Es la fuga más incómoda de revisar porque toca a gente con nombre y apellido, y por eso es la que más se posterga. Se detecta cruzando la nómina contra registros de acceso, producción o ventas por turno, como detallamos en las cinco fugas operativas más comunes.
¿Cuánto le cuesta el fraude interno a una PyME?
La ACFE estima que las organizaciones pierden en promedio el 5% de sus ingresos anuales por fraude. Es un promedio global y no una regla, pero sirve para el ejercicio: una empresa colombiana que factura 20.000 millones de pesos al año estaría exponiendo alrededor de 1.000 millones. En tres años, 3.000 millones que no aparecen como pérdida en ningún estado financiero porque están repartidos en cientos de movimientos pequeños.
Lo que sí es una regla es el efecto del tiempo. Si la mediana de detección es de 12 meses, cada mes que pasa sin cruzar datos es un mes más de goteo. Por eso, más que preguntarse si tu empresa tiene una fuga, la pregunta útil es: ¿qué tan rápido la verías si la tuviera?
¿Cómo cerrar la puerta a la oportunidad?
Las señales del fraude interno están en datos que ya tienes: quién autoriza y registra un mismo pago, qué proveedor concentra compras sin comparar precios, qué turno acumula descuentos, qué acceso sigue activo cuando la persona ya se fue. El diagnóstico RASTROX cruza compras, inventario, nómina, ventas y accesos para encontrar exactamente dónde no cuadra y cuánto representa, sin frenar tu operación.
Dura cuatro semanas y termina con un informe claro de hallazgos y un plan de contención. Con el Bono de Confianza, ese informe completo siempre es tuyo. No se trata de desconfiar de tu equipo: se trata de que la oportunidad deje de existir.
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Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de fraudes en Colombia son internos?
La Encuesta sobre fraude en Colombia de KPMG determinó que el 80% de los fraudes en las organizaciones analizadas fue perpetrado por los mismos empleados. Es la cifra de referencia más citada en el país.
¿Qué áreas de la empresa son más vulnerables al fraude interno?
Según KPMG, las áreas más expuestas son operaciones, producción, ventas, alta gerencia, tesorería y compras, es decir, donde se mueve dinero, inventario o decisiones de gasto.
¿Cuánto tarda en detectarse un fraude interno?
El Report to the Nations 2024 de la ACFE ubica la mediana en 12 meses. Cuanto más tiempo dura el esquema, mayor es la pérdida acumulada para la organización.
¿Cuál es el perfil típico del defraudador interno en Colombia?
KPMG describe a una persona de entre 25 y 40 años, con formación profesional o técnica y acceso a información financiera. Sus motivaciones más frecuentes son la oportunidad, la ambición, problemas económicos, presión por resultados y resentimiento hacia la empresa.
¿Cómo puede una PyME reducir el riesgo de fraude interno?
Separando quién autoriza y quién registra los pagos, comparando periódicamente precios de proveedores, cruzando la nómina con la actividad real y revisando que los accesos a sistemas correspondan a la plantilla vigente. Un diagnóstico externo ayuda a ver lo que desde adentro ya se normalizó.
Aviso: este artículo es informativo y se basa en datos públicos de KPMG, Kroll y la ACFE. No constituye asesoría legal, contable ni fiscal, y ninguna de las señales descritas prueba por sí sola una irregularidad. Cada caso debe evaluarse con datos propios y, cuando corresponda, con el apoyo de un profesional.